Proyecto · Ponent, Mallorca
Cortinas mediterráneas para la finca Can Ferragut, en Ponent, Mallorca
Visillos blancos de lino en toda la vivienda, herrajes negros bajo las vigas de madera y una idea sencilla: cortinas mediterráneas que no compiten con la casa, la acompañan.
Datos del proyecto
- Ubicación
- Ponent, Mallorca
- Encargo
- Clienta particular
- Alcance
- Toda la casa, solo visillo
- Plazo
- Un mes


El encargo: toda la casa
Una clienta particular nos llamó para vestir su casa completa. Fuimos con el showroom móvil y desplegamos el muestrario sobre su mesa: tejidos, colores y herrajes, vistos con la luz de cada estancia.
La elección fue clara desde el principio: lino blanco, a juego con las paredes, y herrajes en negro, como la carpintería y las vigas.




Solo visillo: luz tamizada y privacidad
La clienta no quería oscuridad total en ningún momento, ni siquiera en los dormitorios. Toda la casa lleva visillos blancos de lino: dan privacidad y tamizan el sol de Mallorca sin quitar la luz.
Un mismo tejido de punta a punta, para que la casa se lea como un conjunto y no como una suma de habitaciones.




El reto: lo rústico y el blanco
Aquí no había grandes alturas. El desafío era otro: que unas cortinas blancas convivieran con las vigas de madera, los arcos y la carpintería oscura sin borrar el carácter de la casa.
La respuesta es mediterránea: tejido natural, color claro y herrajes que repiten el negro de la casa. Cortinas que no invaden el diseño ni el estilo, sino que lo acompañan.



Herrajes negros: techo plano y vigas
Donde el techo era plano, riel de techo y cortina de suelo a techo. Donde aparecía una viga de madera, el mismo sistema que en nuestro proyecto de reforma en Palma: barra con soportes a pared, en negro.
El negro repite el de la carpintería y los detalles de la casa, y el herraje se convierte en un trazo más del diseño.




Donde el techo baja: estores enrollables
En una zona de la casa el techo es muy bajo y una cortina no habría caído con proporción. Allí pusimos estores enrollables blancos: se recogen arriba, liberan el espacio y mantienen la misma luz suave que el resto de la vivienda.

En un mes, terminada
De la visita al último visillo colgado pasó un mes. Medimos, confeccionamos y montamos con nuestro propio equipo, y la clienta tuvo la casa terminada sin coordinar a nadie más.



Lo que recibió la clienta
El showroom, en casa
Las telas se eligieron sobre la mesa de la clienta, con la luz y los materiales de su propia casa.
Una solución por techo
Riel en el techo donde era plano, soportes a pared bajo las vigas y estor enrollable donde el techo baja.
Un mismo lenguaje
Lino blanco y herrajes negros en toda la vivienda: la casa se lee como un conjunto, estancia a estancia.
Un mes, de principio a fin
Visita, presupuesto, confección y montaje con nuestro propio equipo en un mes.
Antes y después

