Proyecto · Portals Nous, Calvià
Una villa en Portals Nous con cortinas de gran formato
Más de treinta cortinas fruncidas y motorizadas para los ventanales grandes de una villa en final de obra: visillos de techo a suelo en la planta baja, blackout decorativo en los dormitorios y todo integrado en la domótica de la casa.
Datos del proyecto
- Ubicación
- Portals Nous, Calvià
- Encargo
- Project manager de la obra
- Cortinas
- Más de 30, fruncidas y motorizadas
- Plazo
- Mes y medio
El encargo: gran formato y domótica
El encargo nos llegó del project manager de la obra, con la casa a punto de entregarse: cortinas para toda la vivienda, a medida, sin margen en el calendario.
Ventanales grandes, de suelo a techo, paños de más de seis metros y una condición desde el primer día: cortinas motorizadas, integradas en la domótica de la casa.

La visita: el showroom, en la obra
Fuimos a la casa con todos nuestros catálogos. Sobre la mesa del comedor, con la luz real de los ventanales, elegimos confección y tejido para cada estancia: visillos con textura para la planta baja y blackout para los dormitorios, comparados en mano.
Y desde el primer día, un dato que lo condicionaba todo: la vivienda entera lleva domótica.





Planta baja: intimidad sin perder la luz
Para toda la planta baja, solo visillo: intimidad frente al exterior sin renunciar a la luz de Mallorca. Elegimos un visillo de mezcla de lino y poliéster, con la textura del lino pero más estable frente al sol y la humedad.
Son cortinas fruncidas: pliegues blandos y regulares que, a contraluz, tamizan la luz en lugar de cortarla.




6,00 × 3,20 m
Algunos paños de la planta baja superan los 6 metros de largo.
El reto: cortinas de gran formato
En cortinas para ventanales grandes, lo sencillo se vuelve precisión: mantener el frunce regular en más de seis metros de tejido, que el bajo quede a la misma altura en todo el recorrido y que riel y motor arrastren ese peso con suavidad, día tras día.
Todo montado en altura, con la casa ya terminada alrededor.





Planta alta: blackout decorativo y visillo
En los dormitorios, el encargo cambió: oscuridad total para dormir y privacidad de día. La respuesta fue una doble cortina en cada ventana.
Por delante, un blackout decorativo con aspecto textil, que oscurece por completo sin perder calidez. Por detrás, el mismo visillo de la planta baja: de día, la casa se lee como una sola pieza.







Motorización y domótica
Son cortinas motorizadas de principio a fin: cada paño lleva su riel eléctrico, con el motor dimensionado para su ancho y su peso, y preparado para integrarse en el sistema de la vivienda.
Nadie tiene que tirar de una cortina de seis metros: el salón se abre por la mañana y los dormitorios se oscurecen por la noche sin tocar un tejido. Más en motorización de cortinas.


Más de 30 cortinas en mes y medio
De la confirmación del presupuesto a la última cortina colgada pasaron seis semanas. Un plazo así solo es posible cuando la medición es buena a la primera y quien confecciona es quien monta.



Lo que recibió el cliente
Un solo interlocutor
El project manager habló con una persona para todo el capítulo de cortinas: propuesta, medición, confección, montaje y puesta en marcha con la domótica.
El showroom, en obra
Llevamos el muestrario completo a la casa. Los tejidos se eligieron con la luz real de cada estancia, no bajo los fluorescentes de una tienda.
Criterio de confección
Para cada hueco se decidió qué cortina, qué tejido y qué volumen de frunce. Una propuesta pensada para la arquitectura de la casa, no un catálogo.
Medición de precisión
En una obra que se está terminando, cada centímetro cuenta: alturas de techo, cajeados de riel y caída hasta el suelo, tomados uno a uno.
Domótica resuelta
Rieles motorizados y motores elegidos para el peso y el ancho de cada paño, preparados para integrarse en el sistema de la vivienda.
Plazo de obra
Más de 30 cortinas confeccionadas y montadas en mes y medio, al ritmo de una vivienda que tenía fecha de entrega.

